Exploración del Género Found Footage: De Blair a Cloverfield

Desde “El Proyecto de la Bruja de Blair” hasta “Actividad Paranormal”, exploramos las películas que se destacaron en el género del found footage.

El género de found footage, o metraje encontrado, aunque no es nuevo, ganó notoriedad en las décadas de los 80 y 90. Este estilo narra historias a través de material que aparenta haber sido “descubierto”, pero sin lograr un gran reconocimiento crítico o comercial hasta finales de los 90.

La situación cambió drásticamente en 1999 con el lanzamiento de “La Bruja de Blair” (The Blair Witch Project), que captó la atención global y demostró el potencial del género.

Con presupuestos reducidos, actores poco conocidos y resultados lucrativos, este formato se convirtió en una fórmula atractiva para los productores. Esto condujo a un resurgimiento del cine de terror, con películas que utilizaban cámaras domésticas y exploraban el género desde una perspectiva fresca.

Aunque muchas fueron criticadas, otras se destacaron por su creatividad, estableciendo su propio sello distintivo, desde “REC” hasta “Actividad Paranormal” (Paranormal Activity).

“El Proyecto de la Bruja de Blair” – The Blair Witch Project (Eduardo Sánchez y Daniel Myrick, 1999)

Como mencionamos, esta película no fue sorpresiva solo en su tiempo, sino que sigue siendo un referente. Los directores Daniel Myrick y Eduardo Sánchez iniciaron el rodaje con solo 60 mil dólares, con la esperanza de al menos lanzarla en video.

Tras su paso por el Festival de Sundance y una exitosa campaña de marketing, la película no solo llegó a los cines sino que recaudó más de 240 millones de dólares.

La trama es simple: tres cineastas se adentran en un bosque en busca de una bruja legendaria, pero encuentran mucho más de lo esperado. Con actores principiantes, privados de comodidades y con mínimas instrucciones, la película crea una atmósfera de inquietud y terror, donde la cámara es el único testigo de la supervivencia.

El éxito de “El Proyecto de la Bruja de Blair” radica en su capacidad de generar miedo a partir de lo no visto y de sumergir al espectador en la experiencia visceral de los personajes.

“Rec” (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007)

“El Proyecto de la Bruja de Blair” fue el precursor de numerosas imitaciones. Muchas películas confundieron el estilo de cámara inestable y los finales abruptos como una fórmula, en lugar de aportar algo único. Sin embargo, los directores españoles Jaume Balagueró y Paco Plaza superaron estas limitaciones con “Rec”, llevando el género a un nuevo nivel.

¿Cuál fue la estrategia clave de “REC”? Emular la experiencia de los videojuegos en primera persona. La trama se centra en una periodista que, durante la grabación de su programa, queda atrapada con su equipo en un edificio en cuarentena. Con el pasar de las horas, la causa del confinamiento se revela de manera horripilante.

“REC”, a diferencia de “El Proyecto de la Bruja de Blair”, no escatima en mostrar el horror con escenas de gore, violencia y persecuciones intensas. Es una obra conceptualmente aterradora que mantiene al espectador en vilo, acompañando a los personajes hacia una oscuridad profunda e inquietante.

“REC” no solo inspiró una versión estadounidense, sino que también dio origen a una serie de películas y se expandió a otros formatos como el cómic.

“Actividad Paranormal” – Paranormal Activity (Oren Peli, 2007)

El mismo año del estreno de “REC”, llegó a las salas “Actividad Paranormal”. Dirigida por Oren Peli, quien era un programador de software y videojuegos, esta película fue filmada con un enfoque casero, en su propia casa y con un presupuesto de apenas 15.000 dólares, logrando una recaudación de 193 millones de dólares.

La película sigue a una pareja que, al enfrentarse a fenómenos extraños en su hogar, decide instalar cámaras para desentrañar el misterio. Lo que descubren es espeluznante, y la situación se agrava noche tras noche.

Con luces que se encienden y se apagan solas y una presencia invisible, “Actividad Paranormal” logra una identificación del espectador con los protagonistas, generando la inquietante pregunta: ¿qué sucede en nuestros hogares cuando no estamos mirando?

Más allá de los sustos habituales, “Actividad Paranormal” opta por un nuevo tipo de terror, uno que persiste incluso después de finalizar la película.

Al igual que “REC”, “Actividad Paranormal” dio origen a una exitosa franquicia cinematográfica que incluye siete películas y ha generado millones en taquilla.

“Host” (Rob Savage, 2020)

Siguiendo con el tema de entidades demoníacas, “Host” de Rob Savage es una película que condensa su trama en 56 minutos, sumergiendo a sus personajes en un horror inevitable.

“Host” capturó de manera excepcional el sentimiento de aislamiento y la conexión virtual durante la pandemia. Aprovechando el contexto, sus posibilidades y demostrando el talento creativo de Savage, quien trabajó con su equipo a distancia, la película cuenta la historia de un grupo de amigos que realizan una sesión de espiritismo a través de Zoom, invitando involuntariamente a fuerzas sobrenaturales a sus vidas.

Esta producción destaca por su inteligencia y continúa explorando las posibilidades del found footage a través de dispositivos móviles y laptops, logrando un gran impacto con recursos limitados.

A pesar de que “Host” se estrenó en plataformas digitales y no hay cifras exactas de su rendimiento económico, la obra de Savage ha sido aclamada como “la película más terrorífica de la historia”. De acuerdo con el estudio “Science of the Scare”, “Host” se situó en lo más alto al elevar la frecuencia cardíaca de los espectadores más que cualquier otra película.

“Cloverfield” (Matt Reeves, 2008)

La última película en nuestra lista es quizás la más ambiciosa. Con un generoso presupuesto de 30 millones de dólares, que se quintuplicó en recaudación, “Cloverfield” no solo estableció su propia franquicia, sino que también impulsó la carrera de sus creadores.

Bajo la producción de J. J. Abrams y la dirección de Matt Reeves, “Cloverfield” narra la historia de cinco neoyorquinos que deben huir cuando una gigantesca criatura ataca la ciudad. A través de las ruinas de los rascacielos, las técnicas de cámara inestable sumergen a los espectadores en la frenética y constante lucha del grupo por sobrevivir a este apocalipsis urbano.

Uno de los grandes aciertos del filme es mantener al monstruo fuera de pantalla durante gran parte del tiempo, enfocándose más en la angustia y desesperación de los supervivientes, lo que conduce a un final impactante y memorable.