Thu. Jun 30th, 2022

Si has conseguido ahorrar ciertos cientos y cientos de euros y quieres moverlos, vamos a enseñarte de qué manera sacarle partido a través de la inversión. Para iniciar, es preciso comprender la diferencia entre ahorrar y también invertir. Ahorrar o hacer negocios rentables es diferir el consumo, esto es, reservar una parte del dinero que tenemos el día de hoy para emplearlo en el futuro. Invertir, en cambio, consiste en poner a trabajar el dinero que tenemos a fin de que produzca un desempeño, esto es, más dinero.

Ahorrar y también invertir en franquicias suponen postergar el consumo, mas difieren en la pretensión. “Con el ahorro, aguardamos contar con del capital guardado en un tiempo futuro, al paso que invirtiendo aguardamos contar con de ello aparte de una rentabilidad, un extra. Algo que no siempre y en toda circunstancia está garantizado”, resume Diego Morales, del departamento financiero de Aspain once Aconsejes Financieros EAF, una de las compañías que guían a inversores.

Primero: ¿cuál es tu objetivo?
Paula Satrústegui, asociada de la entidad de asesoramiento patrimonial Abante, mienta una palabra clave: objetivos. Es esencial que sepas qué deseas lograr. No es exactamente lo mismo que estés ahorrando para irte de viaje el próximo verano, que para dar la entrada de un piso en dos años, abonar la carrera para tu hijo en un medio plazo o bien preparar con tiempo tu jubilación. Cada propósito tiene unas particularidades que condicionan el género de inversión más apropiada. De igual modo, cada inversión requerirá una cantidad mínima para comenzar que fluctuará entre los quinientos y los mil euros más o menos.

En estos objetivos hay 2 factores esenciales: la cantidad que deseas lograr y el plazo de tiempo que estás presto a aguardar para conseguirla. A ellos hay que incorporar otros tres:

como ahorrar

Tu tolerancia o bien inquina al peligro ¿Te puedes permitir perder una parte del dinero en algún instante del proceso o bien prefieres ganar menos y reducir las posibilidades de perder? Descubre tu perfil de inversor acá.
Las necesidades de liquidez. ¿Piensas que vas a precisar sacar el dinero a lo largo del tiempo de inversión?
El instante de tu vida. ¿Cuánto tiempo real dispones para el ahorro?
La contestación a esas preguntas, y la interpretación por la parte de un consultor, te van a ayudar a escoger bien el producto más conveniente a tus posibilidades.

¿Es indispensable invertir para ganar?
“La ventaja de ahorrar es que nuestro dinero está seguro y de forma fácil libre en el caso de que nos brote alguna necesidad y, además de esto, sabemos por adelantado el interés que cobraremos. El inconveniente es que, hoy día, se consigue una rentabilidad bajísima o bien prácticamente nula y generalmente menor que la inflación”, lamenta Francisco Palomino, consultor de inversiones de Renta cuatro Banco. En consecuencia, hay que invertir para ganar. Descubre cuál es el costo de tener tus ahorros parados con esta calculadora.

Hasta hace un tiempo las entidades de finanzas ofrecían cuentas bancarias retribuidas o bien depósitos con una rentabilidad asegurada cumplido un plazo fijo. Esto dejaba dejar el dinero quieto en el banco y conseguir un desempeño no altísimo, mas admisible.

El día de hoy, la política de bajos géneros de interés del Banco Central Europeo ha provocado que esos productos de ahorro no den apenas rentabilidad, con lo que no son muy recomendables. “Hay que tener claro que si solo ahorramos, si metemos el dinero en una hucha o bien en una cuenta que no nos dé rentabilidad, el dinero va a perder valor por el efecto de la inflación conforme pase el tiempo”, recuerda la especialista de Abante.

¿Exactamente en qué puedo invertir?
Al lado de las mentadas cuentas retribuidas y los depósitos a plazo fijo, el día de hoy en desuso por su nula rentabilidad, los productos más habituales para sacar desempeño al ahorro son:

Renta fija
Si bien ninguna inversión está exenta de peligro, la renta fija es, de entrada, un género de apuesta empleada sobre todo por ahorrativos conservadores que se conforman con ganancias limitadas, en general, conocidas por adelantado, a cambio de reducir el riesgo de pérdida. Charlamos de adquirir deuda pública (en función de los plazos y los importes pueden ser letras, bonos o bien obligaciones del Estado) o bien privada (es la deuda emitida por las compañías). La renta fija no cuenta con ventajas fiscales resaltables.

Renta variable
Se trata adquirir y vender acciones en el mercado. Es para inversores que están prestos a arriesgar más, tanto para conseguir mejores rendimientos como, si las cosas van mal, perder más dinero. La ganancia puede venir por 2 vías: la subida del valor y por el cobro de dividendo, o sea, la una parte del beneficio que distribuyen las compañías que cotizan en Bolsa entre sus accionistas. De la misma manera que la fija, no ofrece ventajas fiscales.

Fondos de inversión
Este vehículo invierte en diferentes activos al unísono. Los fondos de inversión más frecuentes se centran en renta fija, renta variable o bien en una mezcla de las dos estrategias, mas hay considerablemente más clases dependiendo del peligro que se quiera aceptar y el género de activos que componga la cartera. “Diversifican nuestra inversión de una manera fácil por medio de un solo producto, son líquidos (es posible recobrar el dinero cuando se quiera), dejan el acceso a una administración profesional y tienen esenciales ventajas fiscales”, resume la especialista de Abante. Esto desea decir que el inversor puede desplazar el dinero de un fondo a otro las veces que desee sin tributar. Entre esas ventajas figura que solo va a hacer cuentas con Hacienda cuando venda los fondos. Esa es una enorme ventaja con respecto a, por servirnos de un ejemplo, la inversión en Bolsa, donde, toda vez que vendes tus acciones, debe abonar impuestos.

Planes de Pensiones
La inversión es en un largo plazo, puesto que están pensados para ahorrar de cara a complementar la pensión. Del mismo modo que ocurre en los fondos de inversión, los hay de renta fija, variable, monetarios, etcétera La enorme ventaja es el tratamiento fiscal, en tanto que las aportaciones efectuadas rebajan nuestra base imponible, lo que sucede es que la cantidad máxima que se aporta de año en año está limitada y no se pueden salvar cuando se quiera, solo pasados por lo menos diez años o cuando se da alguno de los presuntos de liquidez ciertos por ley: jubilación, invalidez, desempleo, enfermedad grave, entre otros muchos.

Fondos cotizados o bien ETF (exchange-traded fund en inglés)
Son un producto en el que se mezclan los fondos de inversión y las acciones. Como los primeros, cuenta con una cartera variada de activos, que en un caso así acostumbran a ser la copia de los valores que componen un índice, por servirnos de un ejemplo el Ibex treinta y cinco. Y son como acciones pues, como estas, cotizan en Bolsa y se pueden adquirir en cualquier instante en el mercado. Los hay de renta variable, fija o bien que contestan índices de materias: oro, petróleo, lignito, paladio o bien litio.